¿Qué canciones te ponen de buen humor?

Cuántas veces, un aroma nos ha transportado repentinamente a un momento de nuestra infancia. Cuántas veces una canción nos ha hecho rememorar aquellas vacaciones en las que fuimos tan felices…

Quiero hablar hoy del poder motivador de la música. La música siempre me ha acompañado, enriquecido, emocionado y animado en los malos momentos. Recuerdo como en mi adolescencia usaba y abusaba de las baladas para ambientar mi melancolía (¿os suena de algo?). Desde luego lo conseguía.

Todas esas canciones de desamor (la mayoría de las que se componen) me ayudaban a potenciar y retroalimentar la auto-compasión que sentía cuando vivía, por ejemplo, una ruptura sentimental. ¡Qué poder tiene la música!

Mención a parte en la sección de «música para regodearme en mi propia miseria»  merecen muchas de las letras de canciones que se han grabado en nuestra mente y que han contribuido a enseñarnos cosas sobre el amor que son inciertas y hasta peligrosas. A veces cuando escucho canciones con frases como «sin ti no soy nada», «si me faltas tu, voy a morir»,  «si tu no vuelves mi voluntad se hará pequeña», etc… pienso en si los compositores piensan en lo dañino que pueden llegar a ser ese tipo de mensajes. Me parece, por lo menos, irresponsable. Si grupos como Amaral, quieren seguir contagiando a la gente de su depresión a voz en grito, no lo harán desde mi iPod. Si hablamos de como aprendieron nuestras abuelas lo que era el amor gracias a la copla española, ya apaga y vámonos. (no critico la calidad musical, que conste, solo el mensaje).

Pero quiero hablar aquí de las otras canciones, las que te animan, las que te invitan a creer en ti mismo, las que te dicen que no tengas miedo, las que invitan a soñar, las que te enseñan que tolerar un mal trato no es amor. He conseguido auto-ayudarme muchas veces con una cosa tan accesible y tan barata como una lista de reproducción de canciones que me ponen de buen humor. Y si a mi me funciona…

MUSICA PARA MOTIVAR

He comenzado a usar la música con mis clientes de coaching personal. Acompañemos, propongo, nuestros procesos de superación personal con una banda sonora a medida. Canciones convertidas en himnos de las propias ganas de vivir y de crecer. Canciones siempre a mano en nuestro teléfono/reproductor, auto-recetadas y suministradas en el momento oportuno. Sin efectos secundarios negativos pero con una tremenda capacidad para levantar nuestro ánimo. ¡Funcioina!

A quien me dice, «no se que hacer para salir de esta desidia, de este desánimo», le digo, «busca la música que te hace sentir bien y no tengas miedo de suministrare una sobre dosis». Lo confieso: yo canto y hasta bailo en la ducha.

Ya se que no he inventado la Coca-Cola, pero no está de más recordar que hay muchas cosas que podemos hacer por nosotros mismos que están al alcance de nuestro dedo índice.

Yo de momento le voy a dar al play proponiendo algunos de esos temas que me dan ganas de comerme el mundo. ¡¡Se aceptan sugerencias!!

 

Soy un soñador

 

Nunca está de más dar gracias por lo que se tiene

 

«Es mejor caminar pa’ ir creciendo»

 


¿Qué canciones te ponen a ti de buen humor?

 

 

 

364 días de machismo (o alguno más)

Ayer quería escribir un post sobre lo que significan las mujeres para mi, pero no me salía; había algo que me frenaba. Ya lo he descubierto: me irrita el sólo hecho de que tenga que haber un «día internacional de la mujer» porque evidencia que llevamos toda la historia de la humanidad denigrando, explotando y anulando a las mujeres. La realidad es que hoy empiezan otros 364 días de machismo y discriminación.

La mayoría de mis mejores amigos son mujeres, la mayoría de mis coachees también, casi siempre he trabajado rodeado de mujeres… He presenciado miles de escenas que me han hecho enfurecer.
Cuando acudía a reuniones con mi antigua socia, en muchísimos casos a ella la trataban (hombres y mujeres) como si fuera mi secretaria, a no ser que ese día llevara un generoso escote, por supuesto. Cuando ella trataba con un cliente en solitario todo iba bien hasta que había que firmar un contrato, para lo que normalmente se requería mi presencia. Aprendí que nacer con testículos me ubicaba por encima de la mitad de la población. Es un hecho.

Me viene a la cabeza cuántas veces escuché decir a mi madre que «su hubiera tenido alguna hija tendría quien me ayudara en casa, pero solo con varones…»

Me pongo a pensar en ocasiones sobre los motivos de esta guerra civil que tenemos liada entre sexos y a veces encuentro alguna tenue explicación, pero todas muy relacionadas con el hombre de las cavernas. ¿Y nos creemos evolucionados? Me parece que no. Ahora discriminamos de maneras mucho más sofisticadas, eso sí (algunos, porque otros siguen golpeando y matando a las mujeres), pero seguimos igual que en la cueva.

La civilización no será tal hasta que, no sólo no tratemos a las mujeres con respeto y ecuanimidad, sino hasta que no aprendamos a admirar a las mujeres.

Mamá, tías, abuelas, amigas. Os admiro porque vosotras solas podeis albergar una nuevas vidas, podéis alimentar a vuestros hijos sin más recurso que vuestro cuerpo, nos educáis, nos protegéis, nos enseñáis la vida y trabajáis de sol a sol todos los días del año. Yo, aunque quisiera, solo podría hacer la mitad de estas cosas.

COACHING PARA MUJERES

A base de granos de arena se hacen las playas, así que en cierto modo estoy orgulloso de aportar el mío, acompañando en mi consulta a mujeres en su lucha por lograr lo que es justo, lo que es suyo. Puedo asegurar que su lista de obstáculos es mas larga que la de los hombres. Diría incluso (sin estudio estadístico previo) que las consultas de coaching personal tienen mayor número de mujeres que de hombres. No así las de coaching ejecutivo donde ver a mujeres es excepcional.

Pienso ahora en dos amigas, médicos del deporte trabajando con equipos deportivos importantes. Pienso en el mobbing que sufren y las consecuencias que les acarrea a nivel profesional y personal. Pienso también que no pudo escribir aquí sus nombres porque podría perjudicarlas. Pienso que tengo muchos más ejemplos cercanos de situaciones similares, pero no se si vale la pena extenderme.

No, casi nada ha cambiado desde la caverna.