El Método 13: Relaciones laborales sanas


Hoy en “El Método” de Onda Cero hemos hablado, relaciones personales en el trabajo. He pensado tratar este tema porque en mi despacho escucho muchas historias de abuso por parte de los jefes, de ausencia de compañerismo… En muchas ocasiones mis clientes se plantean que ya no les gusta su profesión, cuando en realidad lo que no les gusta es el “clima” de su oficina.

Creo que podríamos medir la madurez de una sociedad en función de como nos comportamos en el trabajo.

Chantaje emocional en el trabajo

Por ejemplo, cuando un jefe te dice que no puede subirte el sueldo porque la empresa no ha facturado lo que esperaba, o cuando un empleado pide un aumento de sueldo porque ha sido padre, estamos ante un par de casos donde estamos tratando las relaciones laborales como si fueran personales. Si pides un aumento de sueldo, los argumentos han de ser profesionales y sólo profesionales. ¿No te parece? Igual que no cabe en cabeza alguna que tu jefe te chantajeé emocionalmente para conseguir que hagas horas extra.

Vuelvo a recordar las bases de una relaciono sana: respeto, libertad y equilibrio.  Si bien el respeto nunca debería perderse en ninguna relación, la libertad y el equilibrio en el caso de las relaciones profesionales tienen matices.

Una relación profesional es un intercambio de horas de trabajo por dineroTienes la libertad de aceptar el trabajo o no, o de irte cuando quieres, pero hay derechos obligaciones por ambas partes que se firman en un contrato y que la ley contempla y protege. 

Por definición, además, la estructura de una empresa es jerárquica, no igualitaria. Con lo que tendrás personas or encima y por debajo, lo que nunca deberíamos confundir con creernos superiores o inferiores a alguien.

Las bases de la relación profesional sana

  1. Formalidad y oficialidad: todo lo importante en una relación profesional ha de quedar registrado por escrito y por supuesto la educación y la formalidad no son opcionales. Nadie tiene por qué aguantar tus malos modos de la misma manera que no tienes por qué aguantar que la mala educación de nadie.
  2. Jerarquía: te guste o no, la jerarquía existe y es necesaria. Si no te gusta el nivel en el que estás, trata de promocionar, pero ojo, promocionar no es “trepar”. Me pillas, ¿verdad?
  3. Colaboración: es otro valor que no es opcional. Formas parte de un equipo, y los objetivos son comunes. el enemigo no es el compañero.

Todos estos asuntos y muchos más los puedes encontrar en el podcast que acompaña a este artículo. Incluso hay una guía para saber si ¿eres un jefe de mier**? Si es así, es mejor que lo sepas cuanto antes… ;-P

 

El Método 12: Amor sano

Hoy, como no podía ser de otra manera, en El Método de Onda Cero hemos hablado del amor. Lejos del consumismo propio de la fecha, cualquier excusa me parece buena para recordar lo cómo podemos asegurarnos de que nuestra relación sentimental sigue viento en popa.

Si estás pensando “bah, yo paso de parejas, el amor no es para mi”, no te hagas el/la duro/a conmigo. Todos queremos amar y ser amados.

Voy a contarte lo que en mi opinión son…

Las claves del amor feliz

1. Amar desde la libertad
Tu pareja no es tu propiedad. El único amor verdadero es el de la persona que, pudiendo elegir libremente con quién estar, elige estar contigo. Ni chantajes emocionales, ni atrapados por la hipoteca, ni vamos a hacerlo por los niños. Si no es libre, no es amor.

2. Comunicación
¿Eres de las personas que está esperando que su pareja adivine lo que piensa, siente y quiere? ¿Cualquier cosa que haga tu pareja no cuenta si no “sale de el/lla”? Si es así, te estás quedando muy antiguo/a. Deja de pensar que todo el mundo tiene que leernos la mente y ¡expresate! La comunicación es la base de cualquier relación interpersonal.

3. Tiempo de calidad juntos
Sí, yo también amo la combinación churri+sofá+manta+Netflix, pero es muy importante crear una galería de recuerdos que tengan un alto impacto emocional con nuestras parejas. Una escapada a Paris, un restaurante chulo, una actividad deportiva en pareja… Estas actividades refuerzan los lazos. Son el Instagram emocional, que cuando lo miras te hace suspirar de amor.

4. Cuida las relaciones sexuales
Cuando convives y sabes que puedes tener sexo cuando quieras, que ya no hay que buscar el momento porque somos adultos y tenemos nuestra propia casa, acabamos teniendo sexo… ¿nunca? Si no lo haces por amor, hazlo por la oxitocina, que es una hormona que además de darnos mucho gustito, afianza los lazos con nuestra pareja.

5. Cuida el respeto y preserva la admiración
Es fácil dejar de admirar a alguien cuando lo admirable se vuelve cotidiano. Sí, hasta un Premio Nobel se puede divorciar. No caigas en la trampa de dejar de valorar lo que te enamoró de tu pareja porque se ha vuelto parte de tu paisaje.

Recuerda en definitiva que, aunque el tiempo en pareja nos puede dar sensación de seguridad, la persona que tienes al lado es libre de irse cuando quiera, y que la mejor manera de retener a alguien a tu lado es ser siempre la mejor compañía.

¡Escucha el podcast que acompaña este artículo para escuchar más sobre el amor!

 

 

El Método 11: Amistad sana


¿Cómo podemos saber que una relación interpersonal es sana? Es muy fácil. Si te hace sentir incuestionablemente bien ¡es una relación sana!

Hemos de partir de la base de que toda relación humana es un intercambio de intereses. No quiero decir con esto que todos seamos unos interesados, sino que cuando en una relación no hay equilibrio entre lo que damos y recibimos, suelen comenzar la frustración y los problemas

Una mesa necesita un mínimo de tres patas para sostenerse. Las tres patas de cualquier relación interpersonales sana son :

· Libertad: no sentirnos obligados ni coaccionados a mantener una relación de amistad.

· Respeto: donde lo más importante es aprender a querer sin juzgar.

· Equilibrio: el equilibrio entre lo que doy y recibo del que hablas al comienzo de este artículo.

¿Son necesarios los amigos?

El ser humano (y la mayoría de los aninmales) necesita del grupo. Todos sentimos la necesidad de interactuar con los demás (necesidad de afiliación). De hecho el mayor castigo que se le puede infringir a un ser humano es el ostracismo. Si mantienes a un ser humano aislado de personas y sin noción del tiempo puede empezar a perder el juicio en dos semanas. ¡Así de importante es relacionarnos!

Hay situaciones en las que no estamos satisfechos con nuestra vida y se puede deber simplemente a que “necesitamos más amigos”. Llegar a reconocer este hecho puede hacernos sentir muy “pringaos” pero hemos de darle a la amistad la importancia que tiene (y es mucha).

Es peligroso cómo, en el modo de vida que llevamos, a lo último a lo que le damos prioridad es a la vida social.

Te invito a escuchar el podcast incluido en este articulo donde poder ampliar la información sobre como mantener relaciones amistosas sanas no sin antes darte un último consejo: tus amigos no son adivinos y si los necesitas, ¡exprésalo con claridad!