364 días de machismo (o alguno más)

Ayer quería escribir un post sobre lo que significan las mujeres para mi, pero no me salía; había algo que me frenaba. Ya lo he descubierto: me irrita el sólo hecho de que tenga que haber un «día internacional de la mujer» porque evidencia que llevamos toda la historia de la humanidad denigrando, explotando y anulando a las mujeres. La realidad es que hoy empiezan otros 364 días de machismo y discriminación.

La mayoría de mis mejores amigos son mujeres, la mayoría de mis coachees también, casi siempre he trabajado rodeado de mujeres… He presenciado miles de escenas que me han hecho enfurecer.
Cuando acudía a reuniones con mi antigua socia, en muchísimos casos a ella la trataban (hombres y mujeres) como si fuera mi secretaria, a no ser que ese día llevara un generoso escote, por supuesto. Cuando ella trataba con un cliente en solitario todo iba bien hasta que había que firmar un contrato, para lo que normalmente se requería mi presencia. Aprendí que nacer con testículos me ubicaba por encima de la mitad de la población. Es un hecho.

Me viene a la cabeza cuántas veces escuché decir a mi madre que «su hubiera tenido alguna hija tendría quien me ayudara en casa, pero solo con varones…»

Me pongo a pensar en ocasiones sobre los motivos de esta guerra civil que tenemos liada entre sexos y a veces encuentro alguna tenue explicación, pero todas muy relacionadas con el hombre de las cavernas. ¿Y nos creemos evolucionados? Me parece que no. Ahora discriminamos de maneras mucho más sofisticadas, eso sí (algunos, porque otros siguen golpeando y matando a las mujeres), pero seguimos igual que en la cueva.

La civilización no será tal hasta que, no sólo no tratemos a las mujeres con respeto y ecuanimidad, sino hasta que no aprendamos a admirar a las mujeres.

Mamá, tías, abuelas, amigas. Os admiro porque vosotras solas podeis albergar una nuevas vidas, podéis alimentar a vuestros hijos sin más recurso que vuestro cuerpo, nos educáis, nos protegéis, nos enseñáis la vida y trabajáis de sol a sol todos los días del año. Yo, aunque quisiera, solo podría hacer la mitad de estas cosas.

COACHING PARA MUJERES

A base de granos de arena se hacen las playas, así que en cierto modo estoy orgulloso de aportar el mío, acompañando en mi consulta a mujeres en su lucha por lograr lo que es justo, lo que es suyo. Puedo asegurar que su lista de obstáculos es mas larga que la de los hombres. Diría incluso (sin estudio estadístico previo) que las consultas de coaching personal tienen mayor número de mujeres que de hombres. No así las de coaching ejecutivo donde ver a mujeres es excepcional.

Pienso ahora en dos amigas, médicos del deporte trabajando con equipos deportivos importantes. Pienso en el mobbing que sufren y las consecuencias que les acarrea a nivel profesional y personal. Pienso también que no pudo escribir aquí sus nombres porque podría perjudicarlas. Pienso que tengo muchos más ejemplos cercanos de situaciones similares, pero no se si vale la pena extenderme.

No, casi nada ha cambiado desde la caverna.

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