El Salto Profesional

Después de vacaciones mi consulta se me llena de personas que quieren hacer un cambio profesional. Parece que en momentos ociosos es cuando nos damos más cuenta de las cosas que queremos cambiar en nuestra vida… Muchas personas me manifiestan que no saben a que se quieren dedicar, que no tienen una vocación concreta, que creen que es muy difícil cambiar de trabajo… Sin embargo la realidad es que el mercado laboral actual es más cambiante que nunca en la historia y que, en estos tiempos, el cambio es la única constante. 

Por otro lado está el pavor a afrontar procesos de selección, ya que solemos verlos como dificilísimos calvarios que no seremos capaces de superar. Ya sea porque no hemos hecho muchas entrevistas en nuestra carrera o porque hemos tenido alguna mala experiencia, la búsqueda de empleo se nos hace muy cuesta arriba. 

Voy a enumerar las reflexiones que, en mi experiencia, pueden ayudarte a dar el salto profesional.

1. Es fundamental tener un plan

Con demasiada frecuencia nos quedamos con la primera empresa que nos selecciona. Normalmente por miedo a no tener ninguna oportunidad más (un miedo irracional, totalmente infundado). Además no nos planteamos un cambio de trabajo hasta que las cosas van muy mal. Como dice el refrán, «solo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena». En ese momento solemos repetir la dinámica, quedarnos con quien primero nos dice que sí. Si lo piensas es como con la primera persona que te tira los tejos.

Se me hace fundamental tener un plan de carrera, que no es más que decidir dónde quiero estar en cada momento de mi vida profesional. Tener claro también cuánto quiero ganar y por supuesto, qué nuevas competencias he de adquirir para que mi progresión sea ascendente.

Otra reflexión que me gusta proponer es que un proceso de selección es bilateral. Es decir que las empresas están buscando candidatos pero tu, como trabajador, estás seleccionando la empresa oportuna. Este sencillo cambio de perspectiva nos hace que seamos más selectivos y que acabemos realmente en el puesto que queremos desempeñar.

2. Conoce tu potencial

Cuando pregunto a mis alumnos y clientes sobre sus competencias más destacadas, es rara la ocasión donde alguien me expresa más de dos. ¿Cómo es posible que no seamos conocedores de nuestro valor como empleados?

Para poder ser atractivo como empleado es imprescindible tener muy claro cuál es nuestro valor diferencial y además, saber expresarlo (ya sea verbalmente como en nuestro CV o perfil en redes profesionales).

¿Podrías hacer una lista de al menos 20 competencias profesionales y 20 aptitudes personales?

3. Evalúa y trabaja en tus puntos de mejora

Escucho mucho a la gente lamentarse por no hablar los idiomas que requiere su puesto soñado, o no conocer los programas informáticos necesarios para desempeñar el trabajo ideal… Y es que muchas personas entienden que su etapa formativa termina cuando salen de la universidad y con esa maleta de herramientas han de llegar hasta donde puedan.

Insisto en lo cambiante del mercado laboral actual y la necesidad de la formación continua, al menos si queremos evolucionar. Se estima que el 80% de las profesiones que conocemos hoy en día desaparecerán en los próximos 15 años. ¿Contratarías a una persona que no tiene el mínimo interés en crecer profesionalmente? Pues eso.

4. Aprende a afrontar un proceso de selección

«Me han hecho preguntas muy raras», «no me esperaba esa prueba práctica», «tengo pavor a los psicotécnicos», «fui a una entrevista y en la sala había tres entrevistadores», «me preguntaron sobre lo que sabía de su empresa y no supe que decir»… No tiene sentido que a estas alturas no sepamos cómo funcionan los procesos de selección, que destrezas se me van a exigir, cómo contestar a preguntas complicadas, etc.

Aprender a desenvolverse en los procesos de selección es imprescindible para superarlos con éxito. Lo más curioso del asunto es que estos procedimientos no son ningún secreto. ¿Te has molestado en averiguar qué pruebas tendrás que superar si quieres determinado puesto?

5. Entiende qué es y como usar Linkedin en tu beneficio

Aquellas personas que entienden cómo usar Linkedin reciben ofertas profesionales con regularidad. ¡Ni siquiera tienen que buscar! Y es que nos cuesta entender que usar esta red profesional solamente cuando buscaos trabajo no es muy efectivo.

Los reclutadores usan cada vez más Linkedin para encontrar a los candidatos ideales, pero quizá tu seas de los que se creó un perfil hace años y no lo has vuelto a mirar o, a lo peor, ni siquiera tienes perfil. «Es que no me gustan las redes sociales» escucho con mucha frecuencia. Cuando alguien me dice algo así me pregunto si aún va de empresa en empresa con su CV impreso con la esperanza de que le atienda el responsable de RRHH. Por mucha abersión que tengamos al cambio, ¡los tiempos han cambiado!  No querer aceptar estos cambios significa indudablemente quedarse atrás.

Si quieres escucharme hablar de estos asuntos puedes darle al play en este podcast. Si prefieres que trabajemos juntos a título personal, estaré encantado de ser tu coach!