Revitaliza tu relación de pareja: la ITV del amor

Un año más llegó San Valentín y parece que existe la obligación de estar enamorado. La gente que no tiene pareja puede llegar a sentirse rara, y la que sí la tiene se puede estar preguntando ¿sigo enamorada/o?  Sigue leyendo o escucha el ejercicio que he creado para revitalizar tu relación de pareja. 


El amor pasa por diferentes fases y es frecuente que cuando la fase del enamoramiento pasional acaba nos asalte la duda de si seguimos sintiendo lo mismo. Puede que no, desde luego, pero seguramente sí que sigas sintiendo un gran amor por tu pareja, aunque de forma distinta.

Las fases del amor

Una relación duradera de pareja pasa por tres etapas fundamentales y cada una de ellas tiene sus particularidades.

1. El enamoramiento

Es esa fase de bomba química donde todo es maravilloso, intenso, excitante y emocionante. En esta fase llegamos incluso a sufrir cada minuto que pasamos alejados de la persona amada. Es ta fase es bonita, pero no suele durar más de un año y medio.

2. El amor romántico

En esta fase, la intensidad decae, pero comienzan otras realidades que pueden ser igual de bonitas o más. Se comienzan a negociar los roles dentro de la pareja, se solucionan más racionalmente los conflictos, se establecen los valores y principios propios de la pareja… en definitiva, el amor se consolida y además del amor, aparecen el compromiso y la lealtad.

3. El amor maduro

Una fase menos pasional, pero donde aumenta la identidad compartida. Comenzamos a concebirnos como grupo, como familia. Se proyecta la idea de familia y aumenta la sensación del compromiso. Ya somos familia.

Los enemigos del amor

Entre los factores que más pueden dañar una relación podemos destacar los siguientes:

· Confundir amor con enamoramiento: hay personas que cuando dejan de sentir la intensidad de los comienzos creen que ya no están enamoradas. Son personas «adictas al flechazo».

· La falta de sexo: cuando hay confianza e inundados de rutina, podemos dejar de darle importancia al sexo. Quiero recordar que las relaciones sexuales en pareja hacen que sintamos esa unión especial que diferencia al amor de la amistad (la oxitocina se encarga de esto).

· Evoluciones personales divergentes: somos individuos en continua evolución y en ocasiones dejamos de compartir valores o intereses con nuestra pareja.

· Descuido del compromiso: dar por sentado que nuestra pareja siempre estará ahí y ya no tenemos que hacer nada para que siga estándo.

· Falta de comunicación: el mal eterno de las relaciones interpersonales. Los problemas y conflictos no se solucionan solos y la comunicación honesta se hace imprescindible para mantener una relación sana. 

La ITV del amor: la ITA

Para tratar de revitalizar nuestra relación de amor, propongo el siguiente ejercicio. Se trata de aprovechar una fecha al año para revisar nuestra relación (en San Valentín, en el aniversario, en Sant Jordi…).

Lo ideal sería tener una cita con tu pareja, a ser posible fuera de casa, en un restaurante bonito y en cualquier lugar agradable alejado de vuestros escenarios habituales.

Antes de la cita cada uno se habrá preparado la respuesta a las siguientes preguntas y durante la misma, tendrán que expresar por turnos sus respuestas.

1. ¿Qué pensaste y sentiste el día que te enamoraste de mi?
No importa que ya os lo hayáis contado, nunca está demás recordarlo.

2. ¿Qué te gustaría que cambiara en muestra relación?
No se trata de reprochar nada. Siempre con cariño y respeto manifestar si hay algo que queremos cambiar. Es importante que cuando nuestra pareja nos pida un cambio evitemos la justificación. Simplemente ESCUCHAMOS.

3. Hazme una petición concreta.
Se trata de un regalo no material: una cena romántica un día, que te quedes en casa cuidando al bebé mientras salgo con mis amigas, que me ayudes a ordenar el armario… Lo que sea que suponga un acto de generosidad. A veces hay que pedir lo que queremos. 

4. En qué proyecto común vamos a involucrarnos este año.
Puede ser desde cambiar de casa, decorar la actual, unas vacaciones especiales, aprender a bailar… cualquier cosa que suponga una ilusión conjunta e implique tiempo y dedicación.

5. Pedir perdón por una cosa.
De manera voluntaria, piensa en una cosa por la que crees que has de disculparte con tu pareja. Nuevamente, no se trata de iniciar una discusión. Te disculpas, el otro acepta las disculpas y seguimos.

6. ¿Cómo has cambiado como persona desde que estamos juntos?
Expresa lo mejor que vuestra relación ha hecho aflorar en ti. Cómo has crecido con esta persona.

7. Proponer una innovación sexual.
Muchas veces da pudor hablar de esto, pero ¡es el momento! No tengas miedo a proponer algo nuevo. 

8. ¿Qué tres cosas admiras de mi?
Piensa en qué tres cosas (por lo menos) que te hacen sentir admiración por tu pareja y expresalas, a poder ser mirándoos a los ojos y cogidos de la mano.

Te aseguro que si este ejercicio no os vuelve a poner en «modo tortolito» nada lo hará. Si lo probáis, me encantará saber cómo os ha ido. ¿Me lo contarás?